Solo soy yo y mi poco leído y mucho menos comentado Blog xD Aún así, si de casualidad lo encuentras y haya algo que te guste, eres libre de compartirlo con tus amigos y comentar. Me harías muy feliz. SMILE~
domingo, 12 de agosto de 2012
Only tears
Se supone que cuando escribes algo mientras escuchas una canción y te inspiras con esa misma canción,
cuentas una historia parecida a esa canción ¿ustedes entiendes? porque yo no xD. Quería inspirarme con esa
canción y contar "su historia" pero al final me salió este barullo de palabras... es por eso que en "recompensa" a esa canción que me inspiró y al final me llevó por las ramas, le pongo su título como nombre de esta pequeña historia (n.nU), también porque no se me ocurre algún otro título... pero esa es otra cosa.
Only tears
En el corazón de
una mujer resonaba una canción. Los recuerdos de su mente habían dejado de ser
claros hace mucho tiempo, el rostro de quién amó ahora era parte de un borroso
acuarela que no podía plasmar aunque lo intentara con todas sus fuerzas. Sólo lágrimas,
solo amor… una desconocida canción de amor que le resultaba dolorosa, una vieja
melodía que devolvía a su alma la nostalgia.
El agridulce
sabor de la juventud, aquel amor osado y desesperado, aquel recuerdo de una
noche de ruptura en la que ella lo dejó. Cubierta de un manto de estrellas en
la profundidad de la noche. El recuerdo de un muchacho que durante todo ese
tiempo mantuvo silencio, involuntario o intencional, que la hacía a ella como
si estuviesen intoxicándose mutuamente por dentro.
Miedo, dolor, no
sabia lo que era. El muchacho estaba ciegamente poseído por un torbellino de
calma, dejándose caer por dentro gracias quizá a alguna emoción cruel que
mantenía su verdadera conciencia distante. “¿Por qué? Lo siento… Siempre serás
la única, esa es la verdad”, era una lástima que no haya podido decirlo, debía
preguntar pero las palabras no salían, nunca salieron. Todas sus emociones
estaban destrozadas.
Un amor que sin
dejar de serlo, robaba sus pensamientos, los manipulaba, los hacía sentir repugnantes.
Desde el principio, ambos fueron un par de cobardes. Un par de cobardes que
llevaban consigo un amor que les hacía sentir aversión y miedo. Pero el
sentimiento era innegable para ambos, era tan innegable que podían pasar horas
mirando el cielo envuelto en aquel velo de oscuridad y tinieblas que traía
consigo aquella relación tan extraña.
Ellos se
separaron. Ellos siguieron viviendo.
Ellos siguieron sus vidas. Ellos envejecieron.
Él la seguía
extrañando.
Ella comenzaba a
olvidarlo.
La mujer seguía escuchando
la misma canción, múltiples veces, nunca se cansaba. Detrás de aquella melodía,
la primera letra que él escribió, la primera canción que ella recibió, porque
esa canción era un simple recuerdo. Había olvidado tantas cosas con el tiempo,
pero esa canción reflejaba el sentimiento de algo que ella perdió. El sonido de
sus pisadas resonando en el camino mientras ella se iba, “Te amo, lo siento”,
la frase fallida de aquel muchacho silencioso observando su sombra.
Ella ahora seguía
en este mundo.
Él hace mucho ya
se había ido.
Pensando en ir a
su lado.
Todo terminó como
un lejano recuerdo.
Ella a veces
tiene un sueño distinto. Él iba y tomaba su mano, en aquel cielo estrellado
ellos alzaban la vista. Su rostro no era tan lejano, podía ver una sonrisa que
no era remota.
“Te echaré de menos, aunque no pueda verte, podre
perseguir recuerdos. Es solo que… todas esas cosas que pienso de ti no quiero
compartirlas, porque quiero que sean solo mías. Mientras tú te vas… hubiera
querido contarte más cosas.”
A media noche,
ella llora mientras sueña. Viendo en
sueños su propia espalda, detrás de ella, aquel cielo que tanto le gustaba, el
deseo perdido de una estrella fugaz y detrás también estaba lo que ella tanto
amó. Ella lloró, durante mucho tiempo, ya no había miedo, solo… quería ese
rostro de vuelta.
“Soy el culpable, pero ahora, ya no hay mas cosas
tristes. Esas cosas tristes no son reales, son solo mentiras que yo invente,
porque la realidad borrará esa tristeza de toda tu mente. Cuando contenga mis
lágrimas correré a buscarte. Porque si no te encuentra en esta vida será en
otra, por ser mi culpa, por dejarte ir fácilmente ahora”
“Te amo, lo siento” se repite constantes
veces en la deteriorada memoria, como el vestigio de sus emociones puras, como
el deseo irrefrenable de un encuentro.
Ella volvió a
cerrar sus ojos.
Él en otra vida
la seguía buscando.
Su otra mitad que
ha esperado y buscado.
Después de
extrañarla tanto
Logró encontrarla
al final de una vida.
Porque ella recordó su rostro en su siguiente
vida.
viernes, 10 de agosto de 2012
Los desquites de una friki pensante
Desquite N. 1:
Si me preguntarán
en este momento si tengo algo que decir. Sólo diría algo como –bien, creo que
me irá de la forma que quiero en las cosas que me propongo por hacer-Desconozco los
detalles de la vida, tal vez vaya por las puntas de esta y sobreviva más por
mis actos espontáneos que por las cosas premeditadas, no es que me guste lo
improvisado, es solo que por momentos, pensar y repensar las cosas me da una
impresión de frivolidad y poca pasión.Exacto, Me gusta
encender el motor y correr a la velocidad de la luz en el momento justo, la
excitación de hacer las cosas de inmediato y el disfrute de mi propia estupidez
desmedida.
Pero esto no se
trata de aquella ridiculez llena de falsa valentía y contradicción mediada de hipocresía
que muchos adolescentes toman como “rebelión”, no, yo no tengo tan mal gusto,
soy mucho mejor que eso. Eso explica que en medio de refunfuños, termino
complaciendo a mis padres en varias de las obligaciones que como su única hija,
tengo el deber de cumplir –Aunque esas porquerías llamadas labores domésticas
siguen siendo una carga que en realidad no estoy muy dispuesta a cumplir al pie
de la letra-
Tengo muchos
defectos y pocas virtudes, que son parte de mi encanto y en ocasiones ambas
partes de mi personalidad –que sinceramente, a veces me resulta algo retorcida
y extraña- me hacen lucir adorable o como una demente más en esa mayoría de
frikis desadaptados que viven con la dulce mentira de que son diferentes a esa
otra mayoría de gente que prefiere vivir bajo circunstancias normales. A estas
alturas, no hay mucha gente original en este loco mundo, no exijan tanto de los
demás que luego serán ustedes aquellos que se humillen ante sí mismos, vivan su
vida, sin desprestigiar y subestimar a los demás que solo viven la suya y sí la
disfrutan.
Creo mucho en mis
fantasías y en mis propias percepciones de la vida, cómo que por ejemplo,
siendo todos ovejas de un mismo rebaño, en realidad nunca ansiamos vivir dentro
de la cerca, pero tampoco buscamos vivir fuera de ella, sólo buscamos paz,
donde la hallemos, sin importar qué nos haya llevado hasta ella, la tomaremos,
porque somos libres de hacerlo, y la contradicción es la mejor característica
del hombre, porque nuestra propia libertad es contradictoria, todos soñamos con
ella, pero cuando por fin la tenemos, casi en bandeja de plata, simplemente no
sabemos que hacer con ella.
¿Esperando el
amor?, para empezar ¿realmente lo encontraré?, si me dejaran darle a alguien un
consejo mío sería “No pongas el listón tan alto, no idealices gente
extremadamente perfecta y no intentes encontrar al clon de la persona que amas,
porque aun si lograras que una celebridad se ponga a tus pies después de que
hayas adorado su papel en alguna película, sigue siendo una persona de
características únicas ¿No sería lamentable que alguien se le parezca tanto
cuando se supone que cada ser de este mundo tiene su propio encanto?”. Buscar
el amor desesperadamente, podría sonar bonito, pero en realidad eso sólo
demuestra lo aterrado que uno esta a tener que enfrentarse con una realidad que
podría decir que estas destinado a estar solo, dejar que el río siga su curso y
te tope con aquel ser que tal vez sea capaz de llenar tu alma y darte esa
sensación de estar completo y seguro a su lado llegue no suena mal, a lo mejor,
“ese ser” podría haber estado desde siempre cerca de uno, y tontamente no nos
damos cuenta por nuestros egoístas deseos, lo digo con autoridad, ¿por qué?
Porque sufro esa ansiedad, estoy enferma de búsqueda, esperando el amor como si
no tuviese nada mejor que hacer y de que ese muchacho que anhelo sea tal y como
lo dictan mis deseos, y al mismo tiempo eso no me parece ridículo porque creo
en el amor, y me gustaría que el amor también creyese en mí, entonces ¿podrías
dejar de correr de mí?. He aquí señores, otra muestra de lo contradictoria que
es mi humanidad.
Aburrimiento,
soledad, irracionalidad y dejadéz, quisiera evitarlos todos, ponerlos en un
saco de basura y dejar que el camión de la medianoche venga por ellos. Pueden
llevárselos, muchas gracias.
El poder de las
estaciones ¿es capaz de mover nuestras emociones?, puede que sí, bebiendo una
taza de chocolate, leyendo un libro, flirteando por internet o jugueteando con
los amigos, los sentimientos influidos por las estaciones, suena convincente y
la sensación es buena.
No creo ser
alguien que viva con arrepentimientos ¿eso es bueno?, no sé cómo lo podría
explicar, las palabras se carcomerían y perdería el espíritu de una vida corta
que sigue su recorrido con la vida, porque aun no aprendo todo lo que debería,
simplemente los días pasan, se vuelven semanas, se convierten en meses y se
transforman en años.
Yo sigo
corriendo…
Pero a veces me
detengo…aunque sea por un momento…
Tal vez retroceda
un poco…
Pero luego tomó
impulso…
Y corro aún más
lejos, en el tiempo…
…con su velocidad
constante…
Sosteniendo Todo en el cielo
Sosteniendo todo en el
cielo (PRIMERA PARTE)
Ella corre…
Él llora…
Porque hacia
donde ella se dirige, él nunca la podría seguirla, nunca podría encontrarla.
Porque el mundo
no fue un lugar hecho para ella, ese no era su lugar. Ella pertenecía a un
mundo de dimensiones casi celestiales, era un ángel, de corta vida, frágil como
los desconocidos cristales que emanaban de sus ojos cuando pensaba en ella, tan
frágil como su alma misma. Tan pronto como la recordaba, lloraba.
Aquel universo que en algún momento añoraba conquistar junto a ella, hoy lo
aplastaba, lo asfixiaba. Su mundo caía
en pedazos, su ángel se había ido. Y él se había convertido en la misma
tristeza, escribiendo cartas para ella, transcribiendo letras que le hubiese
gustado que ella leyera, palabra por palabra, vocal por vocal, como si de la
melodía más dulce fuera. Su inspiración llegaba solo cuando pensaba en su
amada, aquella mujer que hoy con él ya no estaba, quien con su presencia le
daba la vida y con su ausencia, lo empujaba trágicamente a una vida que de esta
nada tenía, donde su existencia se convertía en un círculo vacío donde
respiraba más no vivía, donde cada respiración pareciese la última. La amaba,
la extrañaba.
Pero ella seguía
con él.
Ella se había
ido, de este mundo quizá, pero sufría con él. Estaba muerta, pero su alma
seguía con él. Ella murió pero nunca pudo convertirse en un ángel como el
creía, su alma, su ser, añoraba la sonrisa de quién tanto tiempo la hizo feliz,
de quién por tanto tiempo amó. “Sólo quiero ver tu última sonrisa” pensó para
si misma el día que se fue, cuando su mirada se extinguió y su aliento se
detuvo. Pero no la obtuvo, en medio de lágrimas el la perdió y ella se quedó
sin cumplir aquel último deseo, su alma estaba condenada, ella misma lo quiso así.
Si ella ya no vivía y él no podía dejarla ir, no tenía ningún interés en
sonreír, no habían sentimientos encontrados, todo rastro de felicidad ahora era
como una flor marchita.
Ella no quería
irse, era un espíritu aferrado al mundo, triste, solitario. Estaba con él pero
no junto a él. Su muerte fue penosa, lenta, una larga agonía que pudo soportar
porque el existía, porque él sonreía.
Peleaban, cantaban, bailaban, amaban, incluso cuando ella dejó de tener
el rosado de sus mejillas, cuando sus ojos perdieron aquel hipnotizante encanto
saludable, cuando dejó de verse sana y su cuerpo rara vez le permitía seguir de
pie y perdía la conciencia, él sonreía.
Porque a ella le
gustaba, amaba su sonrisa.
Porque cuando él
sonreía, ella se sentía fuerte. El mundo le seguía pareciendo bello y su vida,
por más corta que fuera, le parecía preciosa.
Pero el tiempo
pasó y finalmente murió.
Su cuerpo dejó de
existir pero ella seguía aquí, él no lo notaba, su vida seguía de largo. La
extrañaba, pero era un ser vivientes y aquellos que siguen vivos no pueden ver
a los que dejaron de estarlo.
¿Cómo podría él
verla?, ¿Los cielos le permitirían tener un deseo?.
jueves, 9 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Quisiera
Quisiera cantar y dispersar mi voz en el aire
un centimetro de felicidad no podría ser suficiente
quisiera reir y sonreirle a la gente
caminar feliz por el mundo no podría ser suficiente
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